Antonio Martínez Sánchez, Carmen María Hernández Gázquez, Juan Francisco Gázquez Hernández, Thania María Diaz Vargas
El estudio presenta el diseño, implementación y evaluación de un modelo de enseñanza-aprendizaje basado en competencias, sustentado en metodologías activas y en una evaluación formativa coherente con el enfoque competencial. La investigación se desarrolló en dos asignaturas del Grado en Educación Infantil, involucrando a 167 estudiantes y a un equipo docente con experiencia diversa en innovación educativa. Los resultados muestran que el rediseño curricular permitió una mayor coherencia entre competencias, resultados de aprendizaje, actividades y evaluación, facilitando la comprensión y movilización de saberes por parte del alumnado. La aplicación de metodologías activas favoreció la implicación, la reflexión crítica y la planificación consciente del aprendizaje, mientras que la evaluación mediante rúbricas y portafolios digitales fortaleció la retroalimentación continua y la autorregulación del proceso formativo. Además, se observó un impacto positivo en la motivación del alumnado y en la coordinación docente, promoviendo un diálogo más reflexivo y colaborativo sobre la práctica educativa. Los hallazgos confirman la relevancia del Aprendizaje Basado en Competencias (ABC) para el desarrollo integral de competencias profesionales y transversales, así como la necesidad de alinear coherentemente currículo, metodología y evaluación. El estudio aporta evidencia sobre estrategias que mejoran la calidad del aprendizaje en educación superior y reafirma el rol del profesorado como mediador de experiencias auténticas de aprendizaje, capaces de preparar a los futuros docentes para contextos educativos complejos y cambiantes.