Pedro Antonio Saltos García
La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en la educación promete una transformación hacia la "Educación 5.0", pero en contextos como el ecuatoriano, esta transición choca con profundas brechas estructurales. El presente artículo tiene como objetivo general refinar la estrategia de integración de la IA en la educación superior y media del Ecuador, analizando cómo el avance tecnológico puede armonizarse con los principios pedagógicos del constructivismo en escenarios de alta vulnerabilidad digital. Para ello, se empleó una metodología cualitativo-interpretativa basada en una revisión sistemática de la literatura bajo los lineamientos del protocolo PRISMA. Mediante un análisis temático y hermenéutico, se decantó un corpus final de 67 fuentes académicas de alto impacto publicadas entre 2019 y 2025. Los resultados más relevantes revelan que la tradicional falta de conectividad ha mutado hacia una "brecha epistémica", donde los sectores vulnerables corren el riesgo de utilizar la IA acríticamente como un oráculo, derivando en un "neoconductismo digital". No obstante, cuando la IA se subordina a metodologías activas como el Aprendizaje Basado en Proyectos o la gamificación, actúa como un andamiaje cognitivo sumamente eficaz. Asimismo, se evidencia la urgencia de reconfigurar el perfil docente para evitar la infoxicación y los sesgos algorítmicos. Como principal aporte teórico, el estudio propone el modelo de "Constructivismo Digital Situado", el cual aboga por la resiliencia tecnológica (low-tech), el uso de la IA como tutor socrático y el fomento de una soberanía epistémica adaptada a la realidad del país.