Julián Pardo Franco
El fútbol se ha consolidado como el deporte más popular a nivel global, y ha impactado las esferas públicas, sociales y educativas. En este último aspecto, su influencia va más allá de las reglas, además, busca el desarrollo de habilidades blandas como el liderazgo, la comunicación y el trabajo en equipo, fundamentales para el crecimiento personal. En los entrenamientos deportivos, los jóvenes aprenden a resolver conflictos, trabajar en equipo y manejar la presión, competencias que tienen un impacto significativo en la sociedad, ya que les permiten contribuir de manera positiva a sus comunidades. Este artículo analiza cómo las escuelas de fútbol fomentan estas habilidades mediante diversas actividades. La investigación sigue una metodología cualitativa, con una narrativa biográfica desde una perspectiva epistemológica subjetiva, que busca una comprensión más profunda del papel del fútbol en el desarrollo de estas competencias.