Juana Téllez Viveros
El artículo analiza la diferencia entre pensamiento científico y competencia científica en el marco de la Nueva Escuela Mexicana, con el propósito de proponer una ruta de articulación curricular y evaluación formativa para el campo Saberes y pensamiento científico. Se desarrolló un estudio documental, analítico y propositivo a partir de referentes teóricos sobre enseñanza de las ciencias, alfabetización científica, argumentación, evaluación formativa y documentos curriculares de la Secretaría de Educación Pública. Como resultado, se plantea una distinción operativa entre pensamiento científico, entendido como proceso cognitivo orientado a observar, preguntar, hipotetizar, analizar y argumentar con evidencias, y competencia científica, comprendida como la movilización integrada de saberes para interpretar problemas reales, tomar decisiones y actuar en contextos situados. Asimismo, se presentan matrices de articulación entre procesos de desarrollo de aprendizaje, ejes articuladores, evidencias e instrumentos de evaluación. Se concluye que la enseñanza de las ciencias en la Nueva Escuela Mexicana requiere superar la memorización conceptual y las actividades prácticas aisladas, para favorecer experiencias donde el alumnado comprenda fenómenos, dialogue con saberes comunitarios, use evidencias y participe responsablemente en su entorno. La propuesta ofrece criterios para fortalecer la planeación didáctica y la evaluación formativa en docentes en formación y en servicio.