María Ferrando Bermúdez, Javier Gayet Valls
La marca blanca, nacida en el Reino Unido a finales del siglo XIX, se consolidó tras la Segunda Guerra Mundial como una solución a la escasez, apostando por precios bajos y envases austeros. Desde entonces, la marca blanca ha experimentado una notable evolución, pasando de ser percibida como una opción de menor calidad a consolidarse como una alternativa competitiva y confiable frente a las marcas líderes. Este artículo traza un breve recorrido histórico y contextual de la marca blanca, analizando su expansión en Europa, especialmente en España, y el papel crucial que desempeña su diseño en la construcción de valor, poniendo el foco en el propio packaging como herramienta estratégica de comunicación, fidelización y posicionamiento. A través de una visión contemporánea, se abordan las transformaciones del envase desde diferentes perspectivas: tendencias estéticas, sostenibilidad, hábitos de consumo y exigencias del e-commerce, destacando cómo el diseño de packaging, lejos de ser un mero soporte, se convierte en un elemento narrativo y persuasivo clave en la decisión de compra.