Arnau Fernández Pasalodos
El bando rebelde primero y la dictadura franquista después planificaron la quema y la destrucción de la masa forestal de aquellos territorios en los que actuaba la resistencia armada republicana. Sin ir más lejos, el despliegue de guardias civiles y soldados para la lucha antiguerrillera hizo que estos experimentasen un gran miedo al bosque. Este artículo analiza estas cuestiones a través de una serie de fuentes inéditas y de la bibliografía de referencia. Asimismo, examina cómo los factores ambientales condicionaron las estrategias contrainsurgentes, convirtiendo los bosques en refugio para la guerrilla y en objetivo militar para las fuerzas estatales. Finalmente, se señalan las contradicciones entre estas prácticas destructivas y las políticas de repoblación forestal, así como sus consecuencias sociales y ecológicas en las comunidades rurales afectadas.