Miguel Arenas Gómez
El absentismo laboral se ha instalado en el centro del debate político y económico, y se aborda frecuentemente desde una perspectiva puramente macroeconómica que tiende a estigmatizar la Incapacidad Temporal, calificando a la misma como gasto, y olvidando cualquier otra consideración de la prestación. Este artículo de opinión cuestiona el relato institucional de la AIReF, que propugna el endurecimiento del acceso a la prestación y la reducción del subsidio económico, como vía de control del gasto. Frente a ello, y a partir del análisis de la realidad estadística y de las reformas legislativas de la IT de los últimos años, se defiende la necesidad de centrar el debate en otras cuestiones ajenas al debate económico. Este enfoque prioriza la tutela preventiva de la salud, la optimización de la gestión administrativa y sanitaria, superando la actual y principal visión economicista