Marlon Mayorga-Lascano, Camila Haydee Molina Nieto
La presente investigación analiza la relación entre estrés percibido, violencia manifiesta y gestión de convivencia escolar en adolescentes de un colegio de Quito. Se empleó un diseño cuantitativo, no experimental, descriptivo-correlacional y de corte transversal. La muestra estuvo conformada por 150 estudiantes de bachillerato, seleccionados mediante muestreo no probabilístico por conveniencia. Para la recolección de datos se aplicaron el Cuestionario de Convivencia Escolar para la No Violencia (CENVI) y la Escala de Estrés Percibido (PSS-14). Los resultados evidenciaron niveles superiores a la media en violencia verbal, mientras que la violencia físico-conductual, social de exclusión, por medios tecnológicos y de profesores a estudiantes presentaron valores inferiores. En relación con la gestión de convivencia, las dimensiones Formación para la no violencia y Participación obtuvieron puntuaciones superiores a la media, a diferencia de Gestión para la no violencia, que registró valores bajos. El estrés percibido mostró niveles moderados. El análisis correlacional reveló relaciones positivas estadísticamente significativas entre violencia social de exclusión y participación, violencia de profesores a estudiantes y formación para la no violencia, así como entre estrés percibido y violencia ejercida por docentes. Estos hallazgos sugieren que las intervenciones actuales podrían responder a las características propias de órdenes beta (ambiguas, indirectas, aspiracionales y poco supervisadas), limitando su eficacia en la regulación de conductas violentas. Aunque existen programas institucionales y mecanismos de participación estudiantil, persisten deficiencias en la aplicación de normas de convivencia, lo que contribuye a mantener percepciones de vulnerabilidad e inseguridad en las víctimas de violencia.