Wilfredo Pérez, R Pitti, Melissa Polanco, Aura Cerrud
Se presenta el caso de un paciente masculino de 39 años que acude al servicio de urgencias tras un episodio convulsivo de inicio reciente, sin manifestaciones prodrómicas y con antecedente remoto de meningitis bacteriana neonatal sin seguimiento neurológico posterior. Al examen físico destaca hemiparesia distal izquierda crónica, compatible con secuelas neurológicas establecidas. La tomografía computarizada cerebral evidencia una amplia cavidad hipodensa en el hemisferio derecho, con densidad similar al líquido cefalorraquídeo, bien delimitada y en comunicación con el sistema ventricular ipsilateral, que compromete los lóbulos frontal, parietal y temporal. Los hallazgos son concordantes con un quiste porencefálico, probablemente secundario a una injuria encefálica perinatal. Se establece el diagnóstico de epilepsia estructural sintomática y se inicia tratamiento antiepiléptico con ácido valproico, indicándose seguimiento especializado. Este caso subraya la importancia de considerar malformaciones o secuelas encefálicas de larga data como etiología de convulsiones de novo en la edad adulta, particularmente en presencia de déficits neurológicos crónicos no documentados.