Antonio Zirión Quijano
Se exploran las relaciones posibles entre el enfocamiento (focusing) desarrollado por Eugene T. Gendlin y la fenomenología husserliana. El punto de partida es la posibilidad de un conocimiento individual y no estrictamente científico de uno mismo, atento a la experiencia vivida, corporal y afectiva. La noción de felt sense, traducida como “sentido vivido”, permite pensar una dimensión implícita de la experiencia que aún no ha sido articulada conceptualmente. El enfocamiento aparece así como una práctica de atención, clarificación y simbolización de sentidos latentes. Esta práctica puede ponerse en diálogo con el análisis intencional fenomenológico, en la medida en que ambos buscan llevar a expresión aquello que permanece implícito en la vida de conciencia. Desde esta relación se abre la posibilidad de una fenomenología concreta, más cercana a la experiencia individual y situada.