Tamara Aising Guerra, Carol Hinrichsen Trapp, Javiera Álvarez Cortez, Nicole González Toro, María Belén López Rojas
Se presenta un estudio de caso único cuyo objetivo es registrar una intervención interdisciplinaria desarrollada en el centro de atención infantojuvenil Casa Ramé, en la que se utilizó la Lengua de Señas Chilena como sistema aumentativo y alternativo de comunicación para favorecer la participación social de un niño oyente de 7 años identificado como Autista. Tras seis meses de intervención en el contexto del Programa Educativo Inclusivo (PEI), con sesiones semanales de terapia ocupacional, fonoaudiología, educación diferencial y psicología, se favoreció la participación social en diversos contextos y se observó la comprensión de señas, el uso espontáneo de algunas de ellas y, posteriormente, la aparición paulatina de la lengua oral. Aunque los resultados aún no pueden generalizarse, apoyan el uso de esta lengua visogestual como estrategia de comunicación en infancias neurodivergentes.