Helvetia Ivonne Garcia Rico, Martin Eduardo Avendaño Mejia
La intoxicación por cantaridina, una potente toxina producida por los escarabajos del género Epicauta, es un evento clínico infrecuente pero con el potencial de desencadenar una toxicidad sistémica grave, incluyendo lesión renal aguda (LRA) y, en escenarios extremos, la muerte. El objetivo principal de este artículo es describir con detalle la presentación clínica, el manejo médico integral y la evolución de dos pacientes (hermanos varones de 14 y 17 años) originarios de Oaxaca, México. Ambos ingresaron al servicio de urgencias 48 horas después de haber ingerido accidentalmente dichos insectos en el contexto de una intoxicación familiar masiva. El paciente de 17 años desarrolló dolor abdominal urente, úlceras en la mucosa oral y LRA clasificada como KDIGO II (creatinina de 2.3 mg/dL). Simultáneamente, el paciente de 14 años cursó con decaimiento, hematuria macroscópica, LRA KDIGO II (creatinina de 1.57 mg/dL) y rabdomiólisis confirmada (CPK de 813 U/L). El pilar del tratamiento consistió en un abordaje médico de soporte centrado en hidratación intravenosa agresiva con soluciones cristaloides, vigilancia metabólica estricta y anulación de agentes nefrotóxicos. Ambos pacientes evolucionaron de manera muy favorable, logrando la remisión total de la LRA y de la rabdomiólisis sin necesidad de recurrir a terapia de reemplazo renal, evidenciando que el manejo de soporte instaurado tempranamente es fundamental y altamente efectivo.