Alejandro Sebastián Basantes Chiliquinga, Johny Mauricio Torres Torres
El péptido C tiene relevancia clínica como biomarcador para evaluar el estadio de producción endógena de insulina, incorporar como un biomarcador de apoyo en exámenes de rutina en pacientes con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 dependientes de los niveles de glicemia y en pacientes diagnosticados con diabetes tipo 2 aspirantes a insulinoterapia subcutánea; representaría un tratamiento más personalizado, además de complicaciones como la hipoglicemia y el sobretratamiento. El objetivo de esta revisión sistemática es reunir la evidencia disponible y actualizada entre 2020 y 2026 de múltiples ensayos y estudios realizados publicados en PubMed, Scopus, Web of Science, Embase, SciELO ; sobre la utilidad clínica del péptido C en pacientes con diabetes tipo 2, demostrando su importancia en el transcurso de la función de reserva de las células B. Se siguieron las recomendaciones PRISMA 2020. La calidad para la elección de los estudios se los evaluó mediante la escala Newcastle-Ottawa. Se incluyeron estudios de predomino observacionales, evidenciando que los niveles más elevados de péptido C están relacionados directamente con buen manejo de la glicemia y disminución del riesgo de hipoglucemia en los casos de sobretratamiento con insulina, pero representa un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro en pacientes sanos. Los niveles bajos de péptido C se relacionaron con mayor riesgo de hiperglicemias, además de complicaciones crónicas. Asimismo, se identificó un límite superior del nivel de péptido C desde el cual el paciente se convierte en insulinodependiente. El péptido C es útil para un mejor diagnóstico, subcategorización y manejo más individualizado para pacientes con diabetes tipo 2 que sean insulinorrequirientes, su incorporación en los exámenes de rutina ayudaría a un mejor manejo y seguridad en el tratamiento y clasificar a insulinorrequirientes. Aun se requieren estudios para confirmar plenamente sus desenlaces en el ámbito hospitalario y costo-efectividad.