Jorge Cein Villanueva Guzmán, Antonio Clemente, Víctor Manuel Arias Peregrino, Mario José Romellón Cerino, Julio César Romellón Cerino
El tratamiento fisicoquímico de lavado de suelos (Riojas González, 2010) constituye una de las técnicas más utilizadas para la recuperación de suelos contaminados con hidrocarburos, entre ellos el diésel. Se trata de un procedimiento eficaz que, sin embargo, presenta múltiples áreas de oportunidad para optimizar su aplicación y ampliar su alcance en distintos contextos ambientales. En este estudio se emplearon tres tipos de tensoactivos domésticos en barra, los cuales mostraron porcentajes de remoción alentadores y que abren la posibilidad de continuar con investigaciones más detalladas sobre su desempeño y aplicabilidad. La técnica de lavado utilizada se basó en metodologías previamente reportadas por otros investigadores especializados en el campo de la remediación de suelos. Los resultados obtenidos reflejaron eficiencias de remoción de diésel que oscilaron entre el 86% y el 95%. Entre los surfactantes evaluados, el de uso doméstico en barra tipo Roma presentó la mayor eficiencia de remoción del contaminante, alcanzando porcentajes significativos en soluciones al 8% y al 12%. Por su parte, el surfactante doméstico en barra tipo Daroma (SUDB) mostró eficiencias de remoción de 95.2% y 93.7% en concentraciones del 8% y 12%, respectivamente, lo que evidencia su potencial como agente de limpieza en procesos de biorremediación. En cuanto a la evaluación biológica, se consideró el desarrollo del tallo de frijol negro (Phaseolus vulgaris) como indicador de germinación y crecimiento en suelos tratados. El resultado más destacado fue una altura máxima de 25 cm en el suelo tratado con el surfactante tipo Roma al 8%, lo que sugiere una relación positiva entre la eficiencia de remoción del contaminante y la capacidad de las plantas para desarrollarse en condiciones menos adversas.