Rafael Alfredo Sepúlveda López, María Alejandra Villagómez Sánchez
El presente artículo analiza la dignidad humana del paciente como principio rector del sistema de salud mexicano, desde una perspectiva jurídica basada en el constitucionalismo contemporáneo y el enfoque de derechos humanos. A partir de la reforma constitucional de 2011, se examina la consolidación del bloque de constitucionalidad y su impacto en la protección de la autonomía del paciente dentro de la relación médico-paciente.El estudio aborda la transición del modelo paternalista hacia un modelo basado en la autonomía y la decisión compartida, destacando el papel del consentimiento informado, la confidencialidad y la no discriminación como elementos esenciales de la dignidad en la práctica clínica. Asimismo, se analiza el marco normativo aplicable, particularmente la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Salud, evidenciando cómo estos instrumentos configuran obligaciones jurídicas concretas para el personal de salud.Finalmente, se identifican los principales riesgos que enfrenta la dignidad del paciente en la práctica sanitaria y se propone la incorporación de este principio como un criterio de calidad en los servicios de salud. Se concluye que la dignidad humana no solo constituye un fundamento ético, sino un mandato jurídico vinculante que debe guiar toda actuación dentro del sistema sanitario mexicano.