Karen Melissa Morales Barahona
Este artículo analiza, a partir del contraste entre dos representaciones pictóricas de Santa Mariana de Jesús producidas durante el período colonial y repúblicano en lo que hoy es el Ecuador, las transformaciones del modelo de feminidad que circuló en cada contexto histórico. Mediante el examen de un retrato colonial atribuido a Hernando de la Cruz (1645) y de la representación republicana Santa Mariana catequista (1876), de Joaquín Pinto, se leen las obras desde los espacios a través de los que la santidad de Mariana de Jesús se imagina y legitima: mientras que la imagen colonial se concentra en la penitencia y en la experiencia espiritual vivida en un ámbito privado, la obra republicana desplaza a la santa hacia un espacio social de enseñanza religiosa y formación moral de la comunidad. Desde una perspectiva histórico-visual, se sostiene que esa reconfiguración responde a los intereses de las estructuras de poder de cada época. En consecuencia, las representaciones de la santa se entienden como dispositivos de construcción simbólica que articulan religión, género y orden social, y que revelan las expectativas culturales asociadas a la feminidad a lo largo de la línea temporal propuesta.