Jorge Molina Aguilar
e266912 on ocasión del centenario de El juguete rabioso -publicado en 1926 en una Buenos Aires que aún lidiaba con las tensiones de la rápida modernización, la inmigración masiva y una cultura urbana desigual-surge la tentación de quedarse en la conmemoración (Arlt, 1926(Arlt, /2025)).Esta tentación se manifiesta en la repetición de lugares comunes y en la costumbre de reconocer tardíamente.Sin embargo, mirar más de cerca revela que esta postura es limitada y, de hecho, estéril.Lo que parece celebrarse como algo del pasado, en el caso de Roberto Arlt, sigue siendo una herida abierta y una cuestión aún vigente.Es una escritura que, lejos de quedar fijada en los estantes de la consagración, sigue moviéndose y generando