Nidia M. García-Marín, Sara Darias-Curvo
To analyse international travellers’ willingness to adopt preventive health measures after the reopening of international travel following the COVID-19 pandemic, and to examine whether these intentions were aligned with expert priorities and equitably distributed across socio-demographic groups. Cross-sectional observational study. International Vaccination Centre of Santa Cruz de Tenerife (Spain). A total of 330 adult travellers attending pre-travel consultations between May and December 2021 (73% of all eligible travellers). None. A structured questionnaire assessed travellers’ willingness to adopt preventive measures during travel. Adoption rates were compared with relevance ratings provided by a panel of 32 public health experts. Logistic regression models examined associations between preventive intentions and socio-demographic characteristics. High levels of intended adoption were observed for several preventive measures, including frequent handwashing (92%; odds 12.2, 95% confidence interval [CI] 8.1–18.3), mask use in enclosed spaces (88%; odds 7.5, 95% CI 5.3–10.4), and seeking health information about the destination (78%; odds 3.5, 95% CI 2.7–4.6). The alignment between travellers’ intentions and expert priorities was strong (Pearson correlation >0.9). Multivariate logistic regression analyses showed limited socio-demographic differences in preventive intentions, with education level and occupational class not significantly associated with the willingness to adopt most preventive measures. Travellers reported a high willingness to adopt preventive measures after the reopening of international travel following COVID-19. Preventive intentions were strongly aligned with expert recommendations and showed minimal socio-demographic variation. These findings suggest that large-scale public health communication during the pandemic may have reached diverse traveller groups and promoted broadly equitable preventive intentions. Analizar la disposición de los viajeros internacionales a adoptar medidas sanitarias preventivas tras la reapertura de los viajes internacionales en la pandemia de la COVID-19, y examinar si estas intenciones coincidían con las prioridades de los expertos y se distribuían de manera equitativa entre los distintos grupos sociodemográficos. Estudio observacional transversal. Centro Internacional de Vacunación de Santa Cruz de Tenerife (España). Un total de 330 viajeros adultos que acudieron a consultas previas al viaje entre mayo y diciembre de 2021 (el 73% de todos los viajeros que cumplían los requisitos). Ninguna. Mediante un cuestionario estructurado se evaluó la disposición de los viajeros a adoptar medidas preventivas durante el viaje. Las tasas de adopción se compararon con las valoraciones de relevancia realizadas por un grupo de 32 expertos en salud pública. Se utilizaron modelos de regresión logística para examinar las asociaciones entre las intenciones preventivas y las características sociodemográficas. Se observaron altos niveles de intención de adopción de varias medidas preventivas, entre ellas el lavado frecuente de manos (92%; Odds ratio 12,2; intervalo de confianza [IC] del 95%: 8,1-18,3), el uso de mascarilla en espacios cerrados (88%; Odds ratio 7,5; IC del 95%: 5,3-10,4) y la búsqueda de información sanitaria sobre el destino (78%; Odds ratio 3,5; IC del 95%: 2,7–4,6). La coincidencia entre las intenciones de los viajeros y las prioridades de los expertos fue elevada (correlación de Pearson > 0,9). Los análisis de regresión logística multivariante mostraron diferencias sociodemográficas limitadas en las intenciones preventivas, sin que el nivel educativo ni la categoría profesional se asociaran de forma significativa con la disposición a adoptar la mayoría de las medidas preventivas. Los viajeros manifestaron una gran disposición a adoptar medidas preventivas tras la reapertura de los viajes internacionales tras la COVID-19. Las intenciones preventivas coincidían en gran medida con las recomendaciones de los expertos y mostraban una variación sociodemográfica mínima. Estos resultados sugieren que la comunicación en materia de salud pública a gran escala durante la pandemia pudo haber llegado a diversos grupos de viajeros y haber promovido intenciones preventivas ampliamente equitativas.